Últimamente la tendencia DIY (Do it yourself) se ha vuelto muy popular en el sector de la cosmética, probablemente influenciada por las redes sociales donde se encuentran millones de tutoriales con ideas sencillas para la fabricación de diferentes productos con ingredientes caseros que podemos encontrar en cualquier hogar. En estos tutoriales podemos descubrir mascarillas con ingredientes como aguacate, miel o limón, exfoliantes labiales a base de azúcar o café, hidratantes capilares con aceite de oliva y pastas de dientes con bicarbonato y aceite de coco.

Es totalmente cierto que la elaboración de la cosmética casera se lleva realizando toda la vida, en muchos casos siguiendo consejos de nuestras madres o abuelas, pero es importante tener en cuenta que no es lo mismo hacer una mascarilla que vamos a utilizar una única vez, retirar de la piel y desechar, que una crema que podemos guardar y utilizar por varios días, incluso meses, en la que no hemos agregado conservantes y por lo que puede llegar a ser dañino para la piel.

Por esta razón, elaborar un producto casero 100% natural no es siempre una garantía de seguridad. Generalmente, los entornos de fabricación no son los más adecuados, puesto que las condiciones de higiene de las cocinas habituales no se comparan a las de una planta de fabricación. Asimismo, no se tiene en cuenta ningún tipo de control en las cantidades que se añaden de los distintos ingredientes a cada producto.

Igualmente, sabemos que muchos de estos ingredientes pueden reaccionar negativamente en la piel, dando lugar a irritaciones o alergias cutáneas. Por ejemplo, en el caso del zumo de limón, encontramos un pH muy ácido que puede llegar a alterar la barrera cutánea, o el bicarbonato, que puede elevar el pH de la fórmula dando lugar a posible proliferación bacteriana, alterando la microbiota.

Por otra parte, estas fórmulas caseras no están sometidas a ningún tipo de control microbiológico ni a pruebas de estabilidad; que validen, por ejemplo, que no existe crecimiento microbiano o cambios en el ph, siendo aspectos muy críticos y que pueden conllevar a grandes problemas en la salud.

Es por ello que, a pesar de que la cosmética artesanal con ingredientes naturales puede aportar beneficios para nuestra piel, tenemos que tener en cuenta que estos productos que elaboramos no han pasado por los estudios ni evaluaciones correspondientes para controlar que estas fórmulas cumplen los aspectos de seguridad, eficacia y tolerancia correspondientes para poder aplicarlos a nuestra piel. Sin embargo, la industria cosmética está cada vez más consiente de los grandes beneficios de los ingredientes naturales y por esta razón cada vez hay más marcas que ofrecen productos de este tipo, pero que previamente han sido evaluados y cumplen con los aspectos científicos para poder aplicarlos a nuestra piel sin ningún riesgo.

DIY trend & the cosmetics

Lately the DIY trend (Do it yourself) has become very popular in the cosmetic sector, probably because of the social media influence, where we can find tons of tutorials with simple ideas for homemade products with naturals ingredients. In these tutorials we can discover avocado, honey or lemon masks, lip scrubs based on sugar or coffee, hair moisturizers with olive oil and toothpastes made with baking soda and coconut oil.

It´s true that homemade cosmetics making has been being done since plenty of years ago, in many cases following advices from our mothers or grandmothers, but it´s important to keep in mind that it isn´t the same to elaborate a mask that we only uses once, removed it and get rid of the skin, than a cream that we can preserve and use for several days, even months, in which we haven´t added any preservatives and so it can be harmful to the skin.

For this reason, 100% natural homemade products is not always a guarantee of safety. Generally, the manufacturing environments are not the most appropriate, since the hygiene conditions of the common kitchens do not compare to those of a manufacturing plant. Likewise, there isn’t any control regarding the amounts of each ingredient added to each product.

In the same way, we know that many of these ingredients can react harmfully in our skin, leading into skin allergies and irritations. For example, in the case of the lemon juice, it has a very acid pH that can change the skin barriers, or the baking soda, which can increase the pH of the formula, leading to possible bacterial proliferation, altering the microbiota.

On the other hand, these homemade products are not evaluated in any type of microbiological control nor any stability test; so it can´t be validated, for example, that there is no microbial growth or changes in the ph, and this elements are critical aspects that if there are not taken into account can lead to major health problems.

For this reason, although homemade cosmetics with natural ingredients can provide benefits for our skin, we must take into account that these products have not gone through the studies or corresponding evaluations to control that these formulas fulfill safety, efficacy and tolerance aspects so as to apply it to our skin. However, the cosmetics industry is increasingly aware of the great benefits of natural ingredients and because of it, every day are more brands that offers products of this type, though these products have previously been evaluated and observed with scientific aspects in order to apply it to our skin without any risk.