Con una superficie aproximadamente de 1.8 m2, la piel es el mayor órgano de nuestro cuerpo. Es una formidable barrera física cuya función es la de proteger nuestro cuerpo y ejercer de conexión con el exterior. Sin embargo, gracias a recientes estudios, hoy sabemos que la piel es mucho más que una gran capa compuesta por nuestras propias células, la piel es un completo ecosistema en el que conviven infinidad de microorganismos. De hecho, se calcula que en nuestro cuerpo hay más de 100.000 billones de bacterias, lo que representa aproximadamente 1.5 Kg de nuestro peso. El término usado para describir este conjunto de microorganismos es microbiota. La mayoría de estas bacterias se concentran en nuestro intestino y en nuestra piel.

Cuáles son las características de la microbiota de la piel:
•Es un gran supra organismo compuesto por elementos microbianos en constante comunicación con nuestra piel.
•Cada persona tiene una microbiota distinta, ésta queda determinada desde nuestro nacimiento y varía en función de la edad, el estilo de vida y el entorno.
•La microbiota varía en función de cada zona de nuestra piel adaptándose a sus características y función.
Afecta a nuestro cuerpo, a nuestra respuesta inmune e incluso a nuestro comportamiento.
•Es beneficiosa en nuestra salud ya que ejecuta funciones que nuestro genoma no ha desarrollado y nos ayuda contra la invasión de patógenos.
•Comparada con la microbiota del intestino es mucho más variada (en especies) y variable en el tiempo (más adaptativa).
•Está en perfecto equilibrio y comunicación con nuestra capa córnea.
•La clave para una piel saludable y resistente a la enfermedad está en la diversidad y variabilidad de bacterias que componen la microbiota. El equilibrio entre las diferentes especies es fundamental.

Aplicando estos descubrimientos a la salud de la piel, hoy sabemos que problemas dérmicos como la dermatitis atópica, la psoriasis o las heridas crónicas van ligados a la pérdida de la biodiversidad en la piel, como es el incremento de una especie bacteriana en detrimento de las demás produciendo desequilibrio en la microbiota. Identificar estos desequilibrios y saberlos tratar puede ser una nueva clave para paliar estas enfermedades.
Parece claro que el ecosistema piel-microbiota está en un constante cambio de fases de equilibrio/desequilibrio. Los factores externos como la polución, sol, temperatura… y los internos como estilo de vida, dieta, tratamientos… afectan a la microbiota, y ésta al desequilibrarse, puede favorecer procesos inflamatorios, irritaciones, o rojez. Es un ciclo continuo que se retroalimenta.
El entendimiento de cómo funciona nuestra piel, cuáles son los mecanismos de defensa, las barreras naturales, los microorganismos que viven en ella, y cómo nos afectan los factores externos es uno de los retos más importantes para poder diseñar nuevos productos, que vayan enfocados al tratamiento de afecciones concretas de la piel, respetando o mejorando la microbiota natural sana.
Con el objetivo de desarrollar nuevas técnicas que aseguren el diseño y desarrollo de nuevos productos para la piel, aplicados de forma tópica para el tratamiento de enfermedades específicas, damos una primera aproximación de cómo testar estos productos a nivel in vitro e in vivo con el fin de crear nuevas estrategias de testeo y análisis para diseñar los mejores productos.

Desde Zurko Research te invitamos a participar el próximo 7 de marzo en Farmaforum (Pabellón 14.1, IFEMA Madrid) en la Jornada técnica de Innovación en Cosmética, organizada por el Beauty Cluster Barcelona y Zurko Research. Una oportunidad única para conocer de cerca y valorar las nuevas tendencias en cosmética, desde el punto de vista de expertos en el sector.
María del Pilar de Castro
Directora Técnica del Departamento de In vitro en Zurko Research